Santo Domingo. – La Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (EDEESTE) informó que durante el año 2025 destinó RD$842,183,798.24 al reemplazo de materiales eléctricos dañados a causa de manipulaciones ilegales, sabotajes y conexiones irregulares detectadas en su zona de concesión.
De acuerdo con el informe técnico de la Dirección de Gestión de Pérdidas, fueron sustituidos 1,546,588 materiales esenciales para el sistema de distribución, incluyendo medidores electrónicos, aros y sellos de seguridad, bases para medidores y cables de acometida. Estos componentes son claves para garantizar una medición transparente, la estabilidad del sistema y la continuidad del suministro eléctrico.
La empresa advirtió que el fraude eléctrico se está convirtiendo en el peor enemigo de la calidad del servicio. Cada medidor violentado, cada sello removido y cada intervención ilegal en la red genera desbalances técnicos, sobrecargas, interrupciones y riesgos de incendios o accidentes eléctricos. Además de representar un delito, estas prácticas deterioran la infraestructura, aumentan las averías y reducen la capacidad de respuesta ante fallas legítimas.
EDEESTE explicó que el impacto no es únicamente económico. El desvío de recursos hacia la reposición constante de equipos dañados limita las inversiones destinadas a modernización de redes, automatización, mantenimiento preventivo y mejora de voltaje, afectando directamente a los clientes que sí cumplen con el pago del servicio.
La distribuidora recordó de manera particular la situación ocurrida en el municipio de Quisqueya, donde en tres ocasiones distintas fueron destruidos cientos de medidores recién instalados en negocios y comercios de la zona. Estos hechos no solo representaron pérdidas millonarias en equipos, sino que también obligaron a redirigir brigadas técnicas y recursos operativos que estaban destinados a otros proyectos de mejora en la región.
“Cuando se destruyen medidores o se manipulan las redes, no se afecta a una empresa abstracta; se afecta a comunidades completas, a comercios formales y a familias que dependen de un servicio estable para su desarrollo”, indicó la empresa.
EDEESTE reiteró que estas acciones profundizan el déficit financiero del sistema y comprometen su sostenibilidad, al tiempo que incrementan los costos operativos que finalmente impactan la cadena completa del sector eléctrico.
La empresa hizo un llamado firme a la conciencia ciudadana, subrayando que el sistema eléctrico es un patrimonio colectivo que requiere responsabilidad compartida. Asimismo, informó que continuará fortaleciendo la coordinación con las autoridades competentes para sustentar las acciones legales correspondientes y frenar las prácticas fraudulentas que ponen en riesgo la seguridad energética y el desarrollo de la región Este.
EDEESTE reafirmó su compromiso de trabajar por un servicio más eficiente, transparente y sostenible, exhortando a la población a denunciar cualquier acto de fraude o manipulación ilegal que atente contra la calidad del servicio y el bienestar común.









