Por: Freddy González
El primero de junio de 1966 fueron celebradas en el país, con la presencia de las tropas de intervención yanquis, unas elecciones a todas luces amañadas y fraudulentas que trajeron nuevamente en el poder al Dr. Joaquín Antonio Balaguer Ricardo.
Balaguer, incorporado a los quehaceres políticos años antes del ascenso al poder del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, al cual acompañó como uno de sus principales oradores en la campaña del 1930, y que gobernó el país por 31 años sembrándolo de tumbas y luto a lo largo y ancho del territorio.
En la noche larga, oscura y tenebrosa que significó la llamada «Era de Trujillo» el autor de la Tebaida Lírica, fue subiendo escalón por escalón hacía la cúspide del poder.
Fue Secretario de la Legación Dominicana en Madrid, Embajador Extraordinario en Colombia.
Embajador Extraordinario en Ecuador. Embajador en México, Subsecretario de la Presidencia.
Subsecretario de Relaciones exteriores, Secretario de Estado de Educación y Bellas Artes.
Secretario de Estado de Relaciones Exteriores. Secretario de la Presidencia.
El del 10 de enero de 1955 una nueva modificación constitucional reintrodujo la figura vicepresidencial, suprimida en 1942, con el propósito de colocar en esa posición en las elecciones de 1957 al hijo preferido del «jefe”, general Rafael Leónidas Trujillo Martínez (Ramfis).
Al no poder poner a Ramfis, El Tirano seleccionó a Balaguer como el acompañante vicepresidencial del hermano preferido, Héctor Bienvenido Trujillo Molina (Negro), quien ya había «gobernado» un periodo de cinco años solo.
Es en su condición de vicepresidente, a Balaguer le tocó vivir las sanciones impuestas por la Organización de Estados Americanos (OEA), tras el atentado ordenado y orquestado por Trujillo contra su archirrival Rómulo Betancourt, presidente de Venezuela en agosto de 1960.
Para buscar levantar las sanciones que la OEA había impuesto al país; en una maniobra de Trujillo, Negro renunció y Balaguer quedó de presidente, el 3 de agosto del 1960, bajo la tutela absoluta del dictador que siempre mantuvo en el Palacio el llamado Despacho del «jefe», donde se redactaban los decretos para que luego los «presidentes» de turnos (Jacinto Peynado, Negro Trujillo o Balaguer), los firmaran.
El «ascenso” de Balaguer a la «Silla de Alfileres” como él solía llamar, se produjo justo 10 meses antes de que: El Generalísimo de los Ejércitos de la República Dominicana (título oficial otorgado por el Congreso mediante la Ley No.512 en 1933); el Benefactor de la Patria, El Padre de la Patria Nueva, El Perínclito de la Era, El Doctor (título honorífico), Benefactor de la Iglesia, El Reconstructor de la Independencia Financiera de la República, El Primer Maestro, El Primer Agricultor y cuantos títulos le dieran sus acólitos y alabarderos, cayera abatido por el plomo justiciero el 30 de mayo del 1961.
Bajo la mirada inquisidora del hijo y heredero del tirano, Jefe de Estado Mayor Conjunto, de las fuerzas de Aire, Mar y Tierra (El Pato) General Rafael Leónidas Trujillo Martínez (Ramfis), Balaguer pronunció el panegírico ante el cadáver inmóvil de quien en 31 años de férrea dictadura hizo de la cárcel, el exilio o el cementerio, el destino de todo el que no comulgara con su régimen.
El doctor como solían llamarlo sus acólitos trató de extender la dictadura más allá de la desaparición física del tirano y de la salida negociada de los familiares y sus allegados; sin poder lograrlo, por lo que el 18 de enero de 1962, ocho meses después de ajusticiamiento del «Jefe».
Y tras el derrocamiento, el Consejo de Estado que presidía logró escalar las paredes de la Nunciatura de Santo Domingo, Sede de la representación del Vaticano para solicitar asilo político, permaneciendo en la misma hasta el mes de marzo de ese año; fecha en que salió al exterior en su condición de exilado.
Dos meses antes de refugiarse en la legación vaticana, Balaguer permitió el horrendo crimen de La Hacienda María, cuando el 18 de noviembre de 1961 Ramfis junto a su cuñado el coronel José Luis León Estévez, el coronel Gilberto Sánchez Rubirosa y parte de su séquito, bajo los efectos de sustancias alucinógenas asesinaron a los héroes del 30 mayo, Pedro Livio Cedeño, Salvador Estrella Sadhalá, Huáscar Tejeda Pimentel, Luis Manuel Cáceres Michel (Tunti), Roberto Pastoriza y Modesto Díaz.
Permaneció fuera del país por más de tres años, impedido de entrar al territorio nacional por la Ley 5880, promulgada en mayo de 1962, normativa que penalizaba y perseguía las actividades trujillistas y sus personeros, tiempo en que junto a sus seguidores organizó el Partido Reformista, en el año 1964; organización de naturaleza conservadora y Neo trujillista con fines de retornar al país, a las lides políticas por las que sentía una pasión enfermiza.
La inestabilidad del país a raíz del golpe de estado propiciado por el gobierno estadunidense de John F. Kennedy, contra el gobierno constitucional del profesor Juan Emilio Bosch y Gaviño, el 25 de septiembre de 1963, que trajo como resultado el levantamiento militar del 24 Abril, que derrocó el gobierno De facto de Donald Read Cabral y la posterior guerra patria por la segunda intervención de tropas Yankis en siglo pasado, posibilitó la llegada al país del Dr. Balaguer, pese a un impedimento de entrada que pesaba en su contra.
Con el país ocupado por más de 42 mil marines yanquis junto a tropas de Brasil, Honduras, Paraguay y Costa Rica, legalizadas por la Organización de Estado Americanos (OEA), con la llamada “Fuerza Interamericana de la Paz” (FIP); comandada por el General de EEUU Bruce Palmer, y el brasileño Hugo Panazco Alvin.
Parapeto con la cual Estados Unidos pretendió legitimar su segunda intervención militar al país en el siglo pasado y después de los intentos frustrados de una derrota militar del gobierno constitucionalista del coronel Francisco Caamaño Deño, con el ataque artero de las tropas invasoras los días 15 y 16 de junio de 1965, la única salida era la negociación por lo que el departamento de Estado comenzó a buscar una salida que logrará hacer por otra vía; lo que no habían podido con las armas.
Es entonces, cuando se decide recurrir a su viejo aliado y servidor, pues el experimento con el antiguo sector cívico que en un tiempo representó el Dr. Viriato Fiallo, Rafael Bonelly y el propio Donald Read Cabral había resultado en un fracaso que en abril pudo haberle constado su dominio en el país.
Es en esa situación los halcones del Departamento de Estado deciden traer al Dr. Balaguer con el pretexto de la enfermedad de su madre, para una visita breve y rápida; cosa que nunca se cumplió porque lo de la enfermedad sólo buscaba flexibilizar el impedimento de entrada que pesaba en su contra y la intransigencia del gobierno títere de Antonio Imbert Barrera, que se negaba aceptarlo en el país; llegando desde Nueva York el 28 de junio de 1965.
Dos meses después de su arribo al país; el 3 de septiembre se firmó el Acta Institucional que puso fin al conflicto y que dio paso al gobierno provisional del Dr. Héctor García Godoy, para la organización de unos comicios electorales pautados el primero de junio de 1966.
Con la presencia de las tropas interventoras, la salida de los líderes militares del conflicto, el desarme de toda la población civil, el asesinato de decenas de militares constitucionalista, militantes de izquierda y el aumento de la represión en todo el país lo que obligó a los opositores a resguardarse sin activar sus candidaturas, se celebraron las referidas elecciones el 1 de Junio de 1966, cuyos resultados eran la crónica de una muerte anunciada.
En ese ambiente parcializado, y en una clara determinación de las autoridades estadounidenses de impedir a toda costa que se repitiera lo del 20 de diciembre del 1962; donde el profesor Juan Bosch, propinó una derrota contundente al candidato de la oligarquía; con Balaguer como su candidato, y el profesor Juan Bosch, sin salir a hacer campaña ni a vender al electorado su propuesta electoral, se celebraron las elecciones un día como hoy hacen 60 años, ganada como era de esperarse por el llamado «El Candidato de la Paz» .
Balaguer ganó con (57%) de los votos, 759,887 contra el (39%) del profesor Juan Bosch igual a 494,570 y en un lejano tercer lugar El Dr. Rafael Bonelly con (3%) igual a 46,075 de los votos emitidos según la Junta Central Electoral, presidida por Dr. Manuel Joaquín Castillo.
El Dr. Joaquín Balaguer asumió la dirección del Estado el primero de julio; un mes después de haberse celebrado la Pantomima que lo trajo al poder, gobernando el país por 12 años consecutivos; hasta 1978 el cual, fue sustituido por el hacendado Silvestre Antonio Guzmán Fernández, aplicando fielmente la política de exterminio contra las fuerzas democráticas y progresistas; trazada en Washington en medio de la guerra fría, donde la represión, las desapariciones, los encarcelamientos y las muertes, fueron: «El pan nuestro de cada día».
Así llegó al poder en Dr. Joaquín Balaguer, en el 1966 hace hoy 60 años, con la protección y la anuencia del gobierno de Lyndon B. Johnson y la ocupación de 42,000 marines yanquis que ultrajaron nuestra soberanía, llenando al país de cruces, sepulcros y estableciendo La Paz del Cementerio.
“PARA QUE NO SE OLVIDE”.
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