La implementación de buenas prácticas internacionales ayuda a reducir reprocesos, eventos adversos y observaciones regulatorias prevenibles en centros de salud dominicanos.
En un sistema con más de 10 millones de afiliados al Seguro Familiar de Salud, la calidad y la trazabilidad clínica dejan de ser opcionales y se convierten en un eje estratégico.
Santo Domingo.- En un contexto en el que el sistema de salud dominicano atiende a más de 10 millones de afiliados al Seguro Familiar de Salud y enfrenta una creciente demanda de servicios especializados, hospitales y clínicas del país están encontrando en los estándares internacionales de acreditación una herramienta concreta para fortalecer su eficiencia operativa y elevar la seguridad del paciente.
El Dr. Antonio Acosta-Rua, representante para Latinoamérica de la Accreditation Commission for Health Care (ACHC) International, organización sin fines de lucro especializada en acreditación en salud, explicó
que “la región enfrenta hoy un escenario complejo para la prestación de servicios de salud. A la creciente demanda se suman mayores exigencias regulatorias, restricciones presupuestarias y una marcada escasez de talento, lo que obliga a los centros de salud a optimizar su operación sin comprometer la seguridad del paciente”.
Experiencias regionales de organizaciones que han adoptado estándares internacionales muestran avances en áreas críticas como la documentación clínica, el control de infecciones, el manejo seguro de medicamentos y la preparación ante emergencias. En el contexto dominicano, donde la vigilancia epidemiológica y el control de infecciones hospitalarias siguen siendo prioridades permanentes, la estandarización de procesos puede traducirse en menos brechas operativas prevenibles.
De acuerdo con la experiencia de ACHC International en procesos de evaluación de centros de salud, las observaciones más frecuentes suelen estar asociadas a brechas evitables, principalmente vinculadas a fallas en la documentación clínica, el control de infecciones, el manejo de medicamentos y la preparación para emergencias.
Especialistas del sector señalan que uno de los principales retos en el país no es únicamente la infraestructura, sino también la consistencia en los procesos. La implementación de estándares internacionales permite integrar el cumplimiento normativo en la operación diaria, fortalecer la trazabilidad de la información clínica y reducir la variabilidad en la atención, independientemente de la rotación del personal.
Entre los principales impactos observados en centros que han avanzado hacia modelos de acreditación internacional destacan:
• Reducción de reprocesos administrativos y clínicos.
• Disminución de errores asociados a documentación incompleta.
• Optimización en el uso de insumos médicos y medicamentos.
• Menor incidencia de observaciones regulatorias prevenibles.
• Mayor involucramiento de los equipos directivos en la supervisión y la mejora continua.
En áreas sensibles como el control de infecciones, la adopción de protocolos estandarizados y auditorías internas permanentes puede contribuir de forma importante a la prevención de eventos adversos. Esto resulta particularmente relevante en un país donde la movilidad poblacional, el turismo de salud y la atención a pacientes internacionales exigen niveles de calidad comparables con estándares globales.
Más allá de la gestión interna, estas mejoras impactan directamente al paciente, quien recibe una atención más segura, documentada y consistente. Para el sistema de salud en su conjunto, esto también puede representar una mayor sostenibilidad al reducir pérdidas asociadas a ineficiencias, litigios o sanciones regulatorias.
En la República Dominicana, donde el sector salud continúa evolucionando hacia modelos más competitivos y transparentes, la acreditación internacional se consolida como un marco de referencia clave para fortalecer la confianza, elevar la reputación institucional y promover una atención centrada en la seguridad del paciente.
La tendencia es clara: la calidad medible, basada en estándares y en procesos consistentes, ya no es un diferenciador exclusivo, sino un requisito estratégico para hospitales y clínicas que buscan sostenibilidad y excelencia en el largo plazo.
Sobre la Accreditation Commission for Health Care (ACHC) International
La Accreditation Commission for Health Care (ACHC) International, con sede en Estados Unidos, es una entidad sin fines de lucro que por más de 35 años ha brindado programas de acreditación confiables para organizaciones de salud. Su enfoque se distingue por ser colaborativo, educativo y orientado a la mejora continua de la calidad, la seguridad del paciente y la eficiencia operativa.







